Hoy me he levantado, y al bostezestirarme he visto mis brazos bastante morenos. Bueno, "moreno" es la palabra cool que usa la gente "normal". No, yo los tengo quemados, uso frecuentemente la bici, lo que sumado a la ausencia de protector solar en mi vida, deriva en un triste oscurecimiento de la misma a través de la piel.
Hasta ahora ha sido el año más climatológicamente normal que he vivido. De nuevo la palabra "normal". Ha hecho frío cuando tenía que hacer frío.. y está comenzando a hacer calor ahora que debe empezar a hacer calor.. incluso ha llovido según lo previsto.. cada día en el espejo veo una imagen que lenta pero inevitablemente es arrastrada en movimiento uniformemente acelerado hacia la normalidad, la cual parece terminar abajo a la derecha, justo encima de una crema antivejez.
Aun no, me queda tiempo, antes de que esa imagen se escurra por completo en la superficie del vidrio tengo que haberme adentrado en el camino hacia la felicidad, o al menos haber conseguido el mapa que me conducirá a él.
De modo que me he dado un baño, las duchas son demasiado cortas y yo necesito divagar constantemente, y luego mientras elegía entre una camiseta azul con una ligera mancha de.. algo, y una naranja un tanto chillona, me bebí un zumo de mandarina con frambuesas, mezcla envasada industrialmente al contrario de lo que cabría pensar.
Una vez en la calle, después de haber comprobado que la rueda trasera de la bici no estaba muy fofa, me dirigí a la primera parada de mi ruta del día. Es un camino agradable en general, aunque lo primero a lo que me enfrento es una subida de 73,2º de pendiente después de cruzar una calle con curva ciega. Lo demás ya entra en lo agradable propiamente dicho.
Excepto cuando llueve. Cuando llueve creo respirar mejor al no tragar entero el humo de los coches, pero a cambio soy congraciado con salpicaduras de distintas densidades en la ropa, si no tuviera guardabarros.. muchos me dirían que daría lo mismo, pero una bici con guardabarros mola mucho más que una que no los tiene.. con lo que a pesar de estar siendo acribillado por las inclemencias del tiempo, no pierdo el estilo, el glamour.
Me acercaba a mi destino, y mientras subía la cuesta (otra cuesta) por la acera, ya que por la calle correspondiente es dirección prohibida, me crucé con una señora (ciertamente mayor) que me dijo "en bici por la acera? habráse visto semajante insolencia!" con la mirada, pensé en decir "lo siento", pero me limité a estirar un poco la mano derecha sin soltar el manillar, a modo de saludo.. a modo de "no pasa nada", a modo de "déjame ir libre en bici ahora que aun puedo..".
Al llegar, por efecto de la inercia de la frenada la mochila se me pega un poco a la espalda por unos segundos, y me doy cuenta de que estoy sudando más de lo políticamente correcto. Tendría que cambiarme de camiseta, después de todo al terminar el día me habría puesto las dos camisetas que en tan complejo dilema me pusieron por la mañana.
Entré en el edificio, tiene un sótano y una planta, además del bajo claro. Tanto el sótano como el bajo tienen sendos pasillos con no menos de 6 puertas a cada lado. Sólo hay pianos de cola en en unas siete aulas, coincidencialmente todos en el bajo.. salvo el grandioso piano del salón de actos, que realmente a mí no me parecía la hostia, pero nos lo vendían como tal, lo cual nos lleva a la primera planta, conformada por (según se termina de subir la escalera) una terraza a la izquierda, un pequeño baño a la derecha y una entrada de frente que da al salón de actos propiamente dicho. Pero hoy todo eso daba igual, ya todo había terminado, al menos por este año.. iba por las notas y por los papeles de la matrícula para el siguiente curso.
Sitúo mi cabeza en una posición que creo centrada según el marco de la ventanilla de conserjería, un pequeño cubículo que después de atravesar la entrada principal se encuentra a la derecha:
-buenas, las notas y tal que salían hoy... sabes dónde puedo recogerlas?
-hoy? salieron anteayer.. -comentario totalmente innecesario- de qué curso eres?-mientras busca en un nutrido archivador.
-de 4º, bueno, entro a 5º el próximo año..-igualmente innecesario..
-vale, dime tu apellido- buscando en una subcarpeta del archivador..
-Ospina - y al ver su cara de querer oirlo de nuevo- Osspina, con O.
-aquí está.. son dos hojas.. - me lo dice con extrañeza, cojo las hojas, están grapadas, la primera hoja dentro de lo esperado, tres asignaturas y tres notas: 6, 6, y 4 (no se me dan bien las asignaturas grupales.. música de cámara es una de ellas.. ahora mismo la única), me intriga la segunda hoja, pone nosequé de guitarra, ein? yo estudio piano, había algún error, mi mente ya estaba trabajando en la estructura lingüística que articularía mi boca, pero antes de que terminara leí lo que no era el título de la asignatura, en el curso ponía "3º de grado medio", nota: un 5, lo relacioné con el 4 que acababa de ver en la primera hoja y concluí: música de cámara de 3º, a pesar de todo la había recuperado, para no volver a verla jamás.
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