jueves, abril 10, 2008

27

Es un número que siempre me ha gustado, de una u otra forma me ha dado suerte y cosas de esas sobrenaturales. Algo curioso es que cuando le dije a mi padre "sabes, mi número es el 27", respondió "pues el mío también..". Yo no lo sabía, y de todos los números posibles coincidimos en ese.

Pues bien, este número es significativo tanto para lo bueno como para lo.. no tan bueno, porque esta entrada número 27 es la que implicará la suspensión indefinida de las actividades de este blog. No es un cierre definitivo, pero probablemente será prolongado.

Empecé escribiendo más que nada pensando en desahogarme un poco, pero en el momento en que comenzó a crecer el público (de 3 a 7 personas... vale que no es mucho), quizás me desencaminé de la línea trazada inicialmente. Lo que en cualquier caso no buscaba era cualquier tipo de presión añadida rollo "y qué coño pongo hoy en el blog", quería algo espontáneo que últimamente no se da, y por otra parte ese tiempo que empleo en pensar qué podría escribir, lo necesito ahora mismo para dedicarme a otras actividades.

A lo mejor os da igual que lo justifique, a lo mejor podría haber dejado de escribir y ya os cansarías de revisar si había alguna actualización... pero no habría honor alguno en ello.

Así que en fin, espero volver algún día no muy lejano con algo refrescante, burbujeante, trepidante, y todas las palabras molonas que terminen en -ante, ya tendréis noticias mías.

Hasta la próxima.

domingo, abril 06, 2008

askljdfhasdjrahsf

(esta entrada es un disparate, me zumban los oídos, estoy pedo y decepcionado... no hay nada interesante en ella, si la publico es por poder contarla al final del mes dentro de la cuota que me he prometido producir...)


Hacer lo correcto, el código del honor, mis principios... a cualquiera le parecerá una tontería, pero todo ello hace parte fundamental de mi actitud ante la vida, y casi se podría decir que acabo de cagarme en todo ello... muy a mi pesar, estaba en mi mano, pero no hice nada, y me siento un infeliz. Seguramente que al final no pasa nada y todo acaba bien, pero ese pequeño incidente representa todo lo débil que puedo llegar a ser en según qué situaciones, arrrrghghghffff, a lo mejor dentro de tres días no me acordaré porque repito que a ojos de cualquiera todo esto será menos que nada (por ello tampoco especifico lo que ha pasado, no preguntéis), pero el sinsabor que me deja tardará algo más en irse de mi boca, y me cago en la puta, joder!