domingo, enero 24, 2010

Otro escenario onírico

Esta vez la acción no es muy importante, porque se trata de un cuadro más bien estático. Nos situamos en una habitación que no necesariamente es la mía, Pablo está sentado en un sofá, pero no cualquier sofá, este sofá es muy cómodo, es mullido, probablemente las fundas de los cojines son de cuero, el color no importa pero puede ser beige. Ahora bien este desmesuradamente cómodo sofá está incrustado en una gran masa rocosa, es más la base del sofá se funde con esa masa hasta perder los límites del cuero y la piedra... además quien se sienta en este sofá no tiene los pies colgando, ya que hay una superficie suficientemente amplia para posarlos, o en el caso de Pablo uno de ellos. Bien, esta superficie no rodea todo el sofá, ya que en el lateral se ve cómo la roca dibuja una pendiente muy pronunciada que se extiende hacia la derecha del sofá de forma semicircular, después de lo cual la masa rocosa se prolonga un par de metros más hasta dar con otra de las paredes de la habitación.

Pablo tiene puesto el abrigo, un abrigo impermeable, pantalones marrones y zapatillas. Mira convenientemente hacia la izquierda porque presta atención a las palabras que le llegan desde la puerta del fondo. Mantiene una conversación con Dawson o Guillermo, y resulta muy interesante para él, tanto que no se da cuenta de la mano que a la derecha se aferra temblorosamente a un inestable saliente de la masa rocosa. Esa mano soy yo.
















No se da cuenta en un principio, porque ese es el cuadro de salida, la situación inicial, pero recuerdo que luego yo... bueno, hice lo que cualquier persona a punto de caer a un precipicio haría, pedir ayuda a la persona más cercana, a quien sea, yo se la pedí a Pablo, las palabras me salían con esfuerzo "Pablo.... tío... mierda.. n.. no puedo ag... ayúdame a subir joder...", pero Pablo molesto me hace un gesto con la mano que tenía apoyada en los cojines del sofá, emite un gruñido que interpreto como "cállate que no me dejas escuchar..." y todavía sin mirarme alarga el cuello un poco hacia la puerta para entender mejor lo que le dicen desde el otro lado de ella... yo no quepo en mí de frustración y desesperación, le digo un par de cosas más relacionadas con el hecho de que él es el único que puede ayudarme y lo máximo que obtengo es que voltee dos segundos la cabeza hacia mí (hacia abajo) y me diga "ay.. nico... joder... ñghgdñgñg" para acto seguido seguir a lo suyo. De repente, dentro de mis posibilidades empiezo a reír... no a carcajadas, sino con miniespasmos, una sonrisa va... otra viene... el absurdo toca mi lado perceptivo de lo cómico.

A Pablo le interesa más la conversación que mantiene con nosequién que está detrás de la puerta... él discute enérgicamente, escucha los contraargumentos, se ríe a veces, se indigna otras... todo ello desde el cómodo sofá beige de cuero, y yo quizás estoy a punto de morir porque mi mano o el saliente cederán en cualquier momento para posteriormente dar paso a una horrible caída a la nada ... creo que es algo bastante jodido.


A diferencia de otros sueños, sé claramente de dónde viene toda esta locura... el otro día (probablemente el mismo en que tuve este sueño) hablaba con Pablo por messenger, él me preguntaba que si pensaba hacer algo esa noche, y yo le decía que pensaba quedarme en casa y lamentarme por lo miserable que puede llegar a ser mi vida... había tenido un día muy jodido en que para sacar mi documento de identidad tuve que visitar tres veces un lugar que está a casi una hora de mi casa, hacer otra hora de cola, para al final del día no conseguir nada.

Entre medias corrí debajo de la lluvia en algún momento y me torcí el pie (sé que suele ser el tobillo y que es chungo que se tuerza un pie... pero así de jodida era la sensación..), y en el buffet al que fui la comida tenía probablemente un inhibidor del apetito que prácticamente me quitó las ganas de comer con el segundo bocado (o esa era la única explicación lógica que le encontraba), en definitiva una mierda de día... a lo que Pablo me respondió algo como "todo lo malo del día que te ha pasado es tu culpa"... a continuación comenzó a hablarme de juegos de mesa. Aunque quiero pensar que lo decía en broma, se ve que caló hondo en mi subconsciente, ese despliegue de apoyo, esa valiosa forma de levantar el ánimo.


Más allá de esta explicación, desde que tuve este sueño tengo una imagen bastante específica en mi diccionario mental al lado de la palabra "impotencia", de modo que al experimentarla me puedo ver aún colgando de ese rocoso saliente inestable...

viernes, enero 22, 2010

Una caída

He descubierto esto esta semana, supongo que muchos lo habreis visto hace mucho tiempo, no importa, deteneos una vez más en él.

Usualmente el humor en estos casos se halla en el cuerpo en sí impactando con el suelo, aquí creo que es mucho más potente la posterior actuación del copresentador:




Vaya magia no? que te envuelve en sólo 40 segundos...

martes, enero 19, 2010

Funcionalidad

Mi nuevo móvil aunque de gama baja también tiene en cuenta los detalles:













Lo de los mensajes de emergencia también es un puntazo eh? no creo que vaya a configurarlo y tal, pero sólo saber que tengo esa posibilidad ya me reconforta...

miércoles, enero 13, 2010

Sueño con marcas chungas

Paseaba con mi padre cuando al pasar por delante de una tienda se interesó por los productos que estaban expuestos en el escaparate. Sandalias, camisas, chaquetas de cuero, etc, yo le hice señas de seguir andando, pero él parecía especialmente entusiasmado con unas sandalias de cuero negras... así que entró para pedir que se las enseñaran... un poco molesto me disponía a entrar detrás de él, cuando comprobé con estupefacción que prácticamente todo lo que estaba en el escaparate era de marca "KAKA". Cabría pensar que se trataba de productos de alguna forma inspirados o patrocinados por el famoso futbolista, pero no, no era " Kaka' ", con ese acento en la segunda "a", era como caca pero en mayúsculas y con "k".

Una marca así no puede ser buena, ni siquiera en uno de mis sueños, así que fui por mi padre con el objetivo de sacarlo de ahí cuanto antes. Estaba cerca de la entrada sosteniendo una de las sandalias que le gustaban, con esa actitud de quien tiene en sus manos el modelo deseado pero cuyo número le es muy pequeño o muy grande, es decir dándole vueltas, comprobando que le gusta, pero a la vez imaginando si su pie pese a cualquier lógica podría entrar cómodamente ahí... esperando de cualquier forma a que la dependienta le trajese el número adecuado.

Aproveché entonces para persuadirlo de comprar aquello, le dije que esa marca no era muy buena, puede que incluso usara el término "cutre", pero él me decía que no se lo parecía y que más allá de la marca la sandalia le gustaba mucho, básicamente que cualquier cosa que yo le dijera no lo convencería de adquirirla... yo seguía echando pestes de la marca cuando la dependienta subió del sótano con las sandalias requeridas, momento en que me callé de forma un poco abrupta, aunque las palabras seguían su apurada procesión dentro de mi cabeza.

Frustrado me di una vuelta por la tienda, y descubrí que en la otra mitad, a la izquierda según se entraba, había muchas cosas de Coronel Tapioca, incluso sandalias, así que contento con descubrir en ese sitio lo que creía considerar una marca seria cogí unas al azar para enseñárselas a mi padre, que estaba sentado en la mitad derecha de la tienda probándose las horribles KAKA. Pero al encaminarme hacia él, la dependienta me interceptó, y después de echar una rápida ojeada a lo que llevaba yo en la mano, de repente comenzó a soltarme un discurso sobre las innegables cualidades de los productos KAKA. "...no sólo desarrollan diseños muy modernos con materiales clásicos como el cuero...", "...su popularidad es evidente, los productos KAKA gustan en todas partes, a todas las edades...", "debería reconsiderar su postura hacia la marca KAKA...".

Tan violenta fue la sensación de recibir ese indeseado input de información, que como método de defensa mi propia mente (a la sazón responsable de todo lo anterior..) recreó una escena en la que mi padre y yo huíamos desde la misma entrada de la tienda conduciendo un autobús. Imaginad medio autobús metido en la tienda, con la parte delantera en la acera, con cierta inclinación hacia fuera por los dos escalones en la puerta, un segundo para encender el motor y arrancar raudos hacia cualquier sitio lejos de ahí. Esa escena la recreó mi mente para mí, pegándola directamente en mitad de alguna de las frases que la dependienta me decía, como si de repente se diera cuenta de que lo que había creado para esa sesión de sueño se le había salido por completo de las manos, sencillamente era demasiado, y tenía que poner fin a aquello de cualquier manera, daba igual que resultara algo poco preparado, daba igual que tuviera que teletransportar a mi padre, probablemente con una de sus queridas sandalias aún en la mano, y a mí a la cabina de un autobús, era necesario dar salida a esa situación de forma inmediata.

Es evidente que ese desarrollo de los acontecimientos también la sorprendía porque de otra forma me habría puesto en una situación totalmente distinta de la que tenía lugar en ese momento con un corte limpio, sin mi padre, sin tiendas, otro rollo, pero se vio obligada a entrelazar de mala manera una cosa con otra, recordad que medio autobús estaba dentro de la tienda justo antes de salir...

La verdad es que da bastante para reflexionar... nuestra mente no es esa perfecta creadora de sueños que mantiene bajo cierto control todo lo que pasa en los mismos, aquí encontramos un fallo estructural en la forma convencional de hacer sueños, ya que si bien no es extraño que la temática sea alocada, los elementos que conforman el sueño parecen tener a pesar de todo la posibilidad de cobrar independencia de ese control mental y ofrecer resultados inesperados tanto para la mente creadora como para nosotros desafortunados protagonistas, en definitiva la dependienta era a mi mente lo que el díscolo agente Smith para The Matrix. Inquietante y aterrador.

lunes, enero 11, 2010

Coronas "Javier"

Esta es una representación que "Javier Coronas" hizo de su tienda y muy amablemente compartió conmigo en un comentario de una entrada anterior...
Sería una pena que se perdiera para siempre en el olvido del host de imágenes, así que la inmortalizo para siempre en este blog:














Ya podría él actualizar su blog con algo como esto... pero se ve que tiene otras preocupaciones ¬¬ ...

Relafaz VI - Dennis Quaid y Pete Postlethwaite



















VI porque en Patrones Faciales estarían de la primera a la tercera relafaz, y en Más caras I y II la cuarta y quinta. Creo que ya he expresado anteriormente todas las reflexiones posibles respecto a este tema, de modo que en general me limitaré de ahora en adelante a poner sólo los nombres de los personajes involucrados y la imagen que convenientemente haya montado para la ocasión. Esto implicaría de cualquier forma que se me ocurrirán más relafaces en el futuro, pero podría ser que no, con lo que poner estas últimas 5 líneas habría sido del todo inútil... esperemos que no sea así.

sábado, enero 09, 2010

La

Por un azar del destino al querer poner "la hora" en Google... resbalan mis dedos y sólo pongo "la". Acto seguido Google me responde: "La Caixa" ¿hablamos?...

En otro orden de cosas noto que últimamente me detengo frecuentemente en elucubrar acerca de chorraditas que se encuentran en los entresijos del hablar, del escribir... el "querer poner la hora en google"... como si fuera algo que suelo hacer, o que no entraña ninguna dificutad... no me refiero a introducir los términos de búsqueda, sino a introducirme en el sistema de google para ponerle la hora que yo crea conveniente...

jueves, enero 07, 2010

Predestinación

(tendreis que clickear en la imagen para apreciar lo que quiero remarcar).














Mágico verdad?


Molaría que por la coña lo cambiaran por algo como "... para competir en el mercado de los yogures...".

martes, enero 05, 2010

Por la navidad

En estos días de fiestas aún no había dedicado ninguna entrada a la navidad o a algo relacionado con ella, de hecho estrené el año publicando lo referido al móvil en el váter... algo no muy navideño... así que esto va por ella, por la navidad.

Volvía a casa con mi madre, y antes de girar en la esquina de la iglesia me doy cuenta de que hay un gran cartel pegado en una de las paredes que conforma propiamente la esquina, pues bien en el cartel ponía "Dios ha nacido", frase sobre la cual levitaba Jesús... el niño Jesús presumiblemente unas pocas semanas después de venir al mundo, desnudo, con el aura santa y tal... levitaba de esa manera característica de algunas imágenes religiosas, con las piernas medio cruzadas, los brazos medio abiertos, en señal de "venid a mí", etc, pero bueno, el tema no está en la imagen, está en la frase.















(Sé que por la valla parece la entrada al infierno, pero creedme, es la entrada de la iglesia... dibujada en dos minutos : )


Cuando lo vi, exclamé "¿cómo que Dios ha nacido? pero si el que ha nacido o más bien nació fue Jesús!, se supone que Dios siempre ha estado ahí no?... qué significa esto?"... algo así, me parecía y me parece una incoherencia fea incluso para la religión católica, pero que encima esté expuesta como con orgullo en la pared de una iglesia ya es demasiado verdad?, como queriendo ufanarse de sus propias contradicciones... podrían haber puesto "Felices fiestas", o cualquier otra cosa con la misma imagen del niño Jesús, pero no... hay algo turbio en todo esto...

Como aderezo a la anécdota, una señora que pasaba con una amiga suya a nuestro lado justo en el momento en que lanzaba mis preguntas existenciales al cartel, se quedó mirandome muy turbada mientras avanzaba, es decir con la cabeza girada todo lo que le daba el cuello, las manos tanteando el aire, se tambaleaba un poco también... tan contundentes le resultaban mis palabras, mascullaba cosas ininteligibles, muchas ideas terribles se juntaban en su mente... por su parte la amiga miraba al frente y le seguía diciendo cosas (no se daba cuenta del proceso emocional que tenía lugar justo a su lado), pero los oídos de esta señora estaban llenos de lo que ella consideraría simplemente una blasfemia... "¿cómo que Dios ha nacido?!...", estoy seguro de que ni siquiera se fijó en el cartel, pensaría que se me ocurrió exclamar eso en medio de la calle porque sí...

"Como aderezo a la anécdota, una señora... se quedó mirandome...": como si la señora hubiese sabido que yo iba a hacer una entrada de esto y hubiese querido precisamente que la adornara con una descripción de sus caras y reacciones...


Feliz Navidad ; )

viernes, enero 01, 2010

Asociaciones mentales

Acabo de experimentar algo que me ha alterado un poco... un ejemplo sencillo de cómo dos ideas, o más bien dos conjuntos de ideas... totalmente separados en la estructura mental normal de las personas, quedan perturbadoramente unidos en tu cabeza por un hecho fortuito, un azar del destino, no sabes durante cuánto tiempo... quizás para siempre.

Terminaba de depositar mis aguas menores en mi cuarto de baño (podría decir que meaba.. pero eso sería menos fino, hoy quiero esto fino...), y divagando por reflexiones derivadas de la conjunción de diversos productos de entretenimiento (ficción y realidad, pasa esto pero podría haber pasado esto otro... "what if?"...), alargué la mano hacia el botón que tira de la cadena (el botón claro no tira literalmente de la cadena, porque ni es exactamente un botón ni hay cadena, pero resulta interesante imaginar que de hecho lo hace...), y justo cuando accionaba el hidrosistema de evacuación, mediando no más de un segundo desde ese "flurrsh" inicial, veo mi móvil impactando contra el fondo del váter. Afortunadamente, si de fortuna se puede hablar, tengo por costumbre no presionar el botón de forma brusca y definitiva, lo acciono progresivamente controlando en todo momento la fuerza de presión... todo sea por ahorrar agua.. una agua ("una", no "un"...) que seguramente será desperdiciada por otro, pero bueno... el caso es que aborté a tiempo el hidrosistema y... recuperé el móvil.

Lo que es el sonido del móvil introduciéndose en el agua.. ese "blurp", lo percibí de forma simultánea al sonido del móvil colisionando con el mármol (ja, "el mármol"... pero como quiero esto fino...), a pesar de que claramente uno va primero y el otro lo sucede... el blurp como que es más largo y acoge, abraza en sus ondas sonoras el "pac" posterior. Esto concretamente no es importante para lo que quiero comentar ahora, sólo me parece curioso.

El hecho es que en un segundo, por este desgraciado incidente, dos mundos se juntan en uno... uno íntimo, reservado, papel higiénico, toallas, ducha, tapa del váter... otro público, ruidoso, sms, saldo, minutos gratis, cobertura... la idea de "mierda, se me ha caído un objeto "x" al váter" se confunde rápida pero intensamente con la de "le acabo de mear en la cara a todos mis contactos".

Sí, esto es así... por qué en la cara?, no sé vosotros, pero cuando voy desplazándome hacia abajo por mi agenda de contactos, leyendo los nombres y tal, voy recreando sin proponérmelo diapositivas de sus faces (¿os dais cuenta de que el plural de "faz" es "faces" igual que "caras" en inglés?.. yo lo acabo de ver y algo se me ha tambaleado por dentro..), de modo que la visión del móvil, un aparato continente de nombres y números a los que llama desde sí mismo, ahogado en el "amoniacado líquido", sólo me puede remitir a las caras que relaciono con esos nombres y números sumidas en la misma situación... algo horrible y como he dicho antes muy perturbador.


*En la segunda y tercera línea del segundo párrafo meto en una misma frase "divagando", "derivadas", y "diversos"... esa afluencia de des, íes y uves, no os transmite como mucha paz interior?